lunes, 22 de noviembre de 2010

QUERIDO DIARIO:

¡¡oh!! ¡¡hoy ah sido el día más dulce de mi vida diario mio!! esto es maravilloso.. todo lo es... sobretodo Juubei!
El es tan bueno con migo.. tan amable... ¡simplemente no puedo dejar de sonreír! cada que estoy con el me siento... no lo se..¡como nuevo!¡como si nada pudiera hacerme daño!¡como si todo fuera felicidad!...
Hoy todo fue tan... ¡maravilloso!... fuimos a pasear al pequeño río cercano a su casa, que es realmente hermoso. ¡Todo estaba tan lleno de flores!, flores azules y violetas, rosadas y amarillas, y el cielo estaba de un celeste tan brillante y lleno de nubes blancas como motas de algodón. El pasto estaba suave y aterciopelado, pero de un verde vibrante que parecía cargado de energía. Por primera vez sentí que, de alguna manera, las plantas y el paisaje se habían acomodado deliberadamente para
nosotros, como si al mover la brisa, el pasto y las flores, estas nos hicieran un guiño de complicidad.
Me sentí anonadado con el paisaje, y pude notar que Juubei también porque sus ojos brillaban azules y transparentes como el agua.
Cada que el viento arremolinaba mi cabello Juubei me miraba divertido y los volvía a poner detrás de mis orejas, y yo para disimular mi nerviosismo trataba de sostener la mirada fija a sus ojos, pero de solo verlos me quedaba sin habla, y me ponía aun mas nervioso.
Caminamos hasta un árbol que estaba junto al río y nos sentamos a su sombra. Me sorprendió mucho cuando de su pequeño morral saco una bolsa de papel. Eran pastelitos de vainilla, de esos que su mamá hace y que tanto nos gustan. Los comimos en silencio, riéndonos de vez en cuando de la pura alegría.
Creo que hoy su rostro estaba más brillante que nunca antes. Estaba iluminado de alegría. Quizás porque sus padres por fin le habían dado permiso para venir a verme todos los días a una hora prudente, y también porque, ya que había terminado la practica de una de las técnicas más importantes de su grado, tenia mucho más tiempo libre para el también.
Casi no conversamos hoy, solo un par de palabras precisas, y eso fue muy raro, normalmente hablamos y hablamos hasta que ya no sabemos de que mas hablar, pero de todas formas no fue un silencio frío o tímido, al contrario, fue un silencio de esos que solo puedes compartir con alguien en quien confías, alguien que sabes que disfruta de tu compañía aunque estés callado y no tienes que entretenerlo todo el tiempo. Supongo que en cierto modo las cosas entre nosotros han cambiado un poco, el ya no me trata tanto como si fuese mi guarda espaldas, o al menos paso de trato guardaespaldas imperial a trato guardaespaldas amigo.
En fin, la cosa es que, aunque creo que mi intuición esta ridículamente equivocada, siento que Juubei de alguna manera siente algo mas allá de lo normal, quiero decir, que quizá el siente cosas por mi, cosas como las que yo siento por el, aunque se que eso es prácticamente imposible.
Lo digo porque su trato hacia mi es extraño. El no me trata como me tratan los demás chicos (que por cierto muchos de ellos me tratan muy mal o me tienen miedo), el me trata de una forma que no se si entiendo del todo.
El es demasiado bueno conmigo, es atento, afectuoso y siempre me presta atención cuando le hablo (y cuando no le hablo también), y siempre me mira con esa cara de que me quiere decir algo pero no me lo dice, e incluso siento su mirada sobre mi cuando no le estoy viendo.
Quizás sea cosa miá, que es lo mas probable, pero aun así no puedo evitar tener algo de esperanzas, porque cada día que pasa creo que me gusta más.

Al final, después de estar toda la tarde recostados en el pasto mirando el cielo hasta el atardecer, de comer pastelitos y juguetear con nuestros cabellos, decidimos que era hora de irnos a casa, y bautizamos el árbol como nuestro dejando un pañuelo mio colgando de una de las agujas de Juubei ensartada en el tronco.
Prometimos volver en unos días más, cuando ambos tuviéramos tiempo, y llevar un picnic o algo así.

Ya vez querido diario, que estoy dichoso esta vez. Ya no me importa si soy raro o no, o almenos no pienso en eso, porque me siento tan bien queriendo a Juubei así que no soy capaz de ver lo que pudiere ser malo.

Ya es tarde y debo ir a la cama, adiós querido diario, hasta mañana.

domingo, 10 de octubre de 2010

Mi primer secreto

Querido diario:

¿recuerdas que la ultima vez que te escribí te dije que por primera vez tenia un secreto que contarte?
Pues bien, ese secreto puede parecer algo inofensivo y poco relevante, pero para mi es algo especial...
Creo que me e enamorado.

Es que esa persona es tan... no sabría como decirlo con claridad, creo que fuera de lo común quizás. Le conocí hace ya casi un mes y desde el primer momento en el que hablamos nos hicimos mejores amigos.
El es parecido a mi en muchas cosas, sobre todo en su vida. Es el heredero principal de un clan ancestral de artes marciales secretas, el clan Kakei. Su nombre es Juubei, es un niño igual que yo solo que el es mayor por un año, estudia la técnica Kakei-ryu de las agujas, que es muy útil e impresionante, sirve para curar heridas y enfermedades pero también para el combate cuerpo a cuerpo.

Juubei se convertirá en mi medico y protector cuando crezcamos. Esto es porque nuestras familias están fuertemente ligadas desde hace quinientos años por una especie de tratado, que dice que ambas familias se protegerán mutuamente para mantenerse fuertes, lo cual implica que el heredero de la casa principal del clan Kakei sea el protector del heredero de la casa principal del clan Fuuchouin, así que de todas formas estábamos destinados a conocernos y a tener un lazo de confianza más allá del de una amistad común y corriente.

Lo que convierte en secreto que me guste Juubei... es que el es un chico, y eso no es normal. No es normal que a un chico le guste otro chico, no es algo bueno, es algo inaceptable, y más aun tratándose de mi. Es un problema, un grave problema, y nadie debe enterarse de el o sino mis padres me repudiaran y despreciaran.

Yo ya había notado que las chicas no me llamaban la atención, pero siempre creí que era cosa de mi edad, que era muy joven para tener ese tipo de sentimientos que los adultos tienen. Tampoco me han gustado otros chicos antes, esta es la primera vez que me pasa algo así, es la primera vez que me gusta alguien pero jamas me imagine que esa persona iba a ser un chico.

Estoy confundido, muy confundido, y no se que hacer para que deje de gustarme Juubei. Tengo miedo de que aya algo malo en mi, no quiero ser un chico raro, no quiero que todos me odien y me dejen de lado,
pero me gusta mucho Juubei, y cada vez que nos juntamos siento que me gusta aun más.

Me gusta mi mejor amigo, este es mi más grande secreto y nadie más que tu debe saberlo.



                                                                                                                KAZUKI  F.

jueves, 7 de octubre de 2010

La razón para tener un diario de vida:

Hoy es la primera vez que escribo en este diario.

Aun no se como funciona esto de los diarios de vida, solo se que mi madre tiene uno, que las sirvientas que cuidan de mi tienen uno, y que en general toda mujer tiene o a tenido uno.

La verdad es que no estoy seguro de como se deben usar, lo único que se de ellos es lo que mi querida nodriza Izumi me dijo acerca del suyo propio. Ella dijo:
"¿sabes?, un diario de vida es como tener un muy buen amigo que vive lejos, uno al que le puedes contar todo porque confías en el como en ti mismo, y con el cual solo te puedes comunicar por medio de cartas.
¿No crees que puede ser agradable compartir tus secretos y tus deseos y todo lo que quieras con alguien más, o incluso contarle tus penas y frustraciones a alguien cuando sientes que no puedes decírselo a nadie?.
 Ademas te sirve para poner en orden tus pensamientos y también puedes volver unas paginas atrás y analizar tu pasado para poder entender quien eres en tu presente."


Al principio, cuando me dijo eso, creí entender la idea de lo que era un diario de vida, pero no me llamo mucho la atención.

Hoy, sin embargo, entiendo mucho mejor a lo que se refería.

Hoy tengo la necesidad de poseer uno de estos porque por fin tengo algo que contar que no le puedo decir a nadie más que a mi mismo. Por fin tengo un secreto que guardar, aunque me muero de ganas de hablar de eso.
Así que "esto" desde este momento seras "tu". Ahora tu eres mi amigo y mi confidente, tu eres mi paño de lagrimas y mi mejor consejero.

TU, desde este momento, seras el único que podrá saber todo lo que siento y lo que hago, seras el único que sabrá mi primer secreto, y yo seré al único a quien puedas contarle lo que yo te cuente, porque solamente yo te conoceré.

SERAS MI QUERIDO DIARIO DE HOY EN ADELANTE.